Vacío cíclico pretende explorar la tensión entre la
apariencia social y la verdad inherente a la condición humana, reflexionando sobre la máscara
social frente a la materialidad sólida, áspera e inamovible que representa la roca. La obra
convierte la convención social en experiencia corporal a través de un dispositivo material que
interactúa directamente con el espectador en un entorno controlado.
He optado por la apropiación de imágenes de stock para enfatizar
la naturaleza artificial y mercantilizada de la sonrisa. Al proyectar esta "felicidad impostada" sobre la
superficie rugosa e imperfecta de la piedra, se visibiliza la violencia que supone el imperativo social de
mostrar siempre una cara perfecta, revelando su carácter deformado, efímero y vulnerable.
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FICHA TÉCNICA
[ OBRA ]
TítuloVacío
Cíclico
ArtistaNuria Carrasquilla
García
Año2026
FormatoVideoinstalación
/ Videoescultura / Canal dual (vídeo 16:9, Full HD)
SonidoEstéreo envolvente
(agua rebobinada en loop)
[ COMPONENTES Y DIMENSIONES ]
SoporteRoca natural
calcárea de superficie rugosa (30 x 25 x 50 cm). Peana de 60 x 40 x 135 cm.
HardwareDos proyectores
digitales con reproducción sincronizada alterna (ciclos de 30'').
DimensionesVariables
(perímetro de protección de 150 cm de diámetro para libre circulación).
DuraciónLoop (Metraje
total: 02' 11'' / Ciclos de alternancia: 30’’)
La roca funciona como un archivo material del tiempo, acumulación de
existencias y estratos temporales. Su dureza e imperfección actúan como anclaje de una realidad no
superficial. La alternancia de dos proyectores que activan las sonrisas en caras opuestas introduce un tiempo
cíclico similar al de un metrónomo, convirtiendo el loop en una metáfora del eterno retorno
de las convenciones sociales.
Para trasladar esta disonancia al espectador, la videoinstalación
propone un entorno sensorial frío (temperatura controlada en sala 5ºC inferior a la exterior) y una
iluminación focal contrapicada muy tenue. El componente sonoro del agua reproducido al revés crea
una disonancia cognitiva: un estímulo amable que, examinado al revés, resulta inquietante y
antinatural, forzando la inmersión.